Hola! Hacía mucho mucho que no posteaba nada, perdón! Entre mi trabajo, la preparación de mi tesis y mi familia, amigos, etc. no tuve tiempo de preparar nada. Y también estuve pensando que hacer con el blog, porque pensando en qué tipos de sitios web de bonsai me gustan, prefiero los que tienen fotos. A menos que sea de un maestro importante y con mucha experiencia que nos puedan enseñar muchas cosas. Yo soy sólo un humilde estudiante de este arte, me falta mucho y espero nunca llegar a pensar que ya aprendí todo, sería muy soberbio pensar que uno sabe más que la naturaleza, no?
Otro de los motivos por los cuales decidí postear este pequeño y humilde trabajito, es para celebrar la llegada de mi primer/a hijo/a (aún no sabemos si va a ser varón o mujer!!). Este pequeño bonsai va a ser suyo en el futuro, y va a ser el bonsai que tendrá que cuidar. Por eso elegí un bonsai chiquito pero que cuando crezca va a tener mucho carácter, como lo son los Procumbens Nana.
Es un árbol de vivero, vino en envase de 4 lts. y como todos los típicos árboles de vivero, están puestos en contenedores plásticos grandes, para cobrarlos más caros de lo que verdaderamente son. Pero bueno...
Como todos los procumbens, tienen bastante follaje, en la mayoría de los casos tienen una rama que presenta un crecimiento más acelerado que el resto. Si yo utilizase este árbol para hacer una cascada, esa rama (la que se ve a a la izquierda) sería la que usaría para el extremo inferior de la cascada.
Luego de descubrir unos 6 o 7 cm de tierra (de esta manera vamos viendo el tronco, en este caso no es tan importante ya que el tronco es de aproximadamente 2 cm de diámetro y no tiene mucho para mostrar) encontré lo que sospechaba... el árbol es un injerto. No soy muy fanático de los injertos, me parece que arruinan de cierta manera a los árboles. Sobre todo en este caso, ya que con el afán de venderlos hacen los injertos para acelerar el crecimiento sin tener cuidado en el aspecto del tronco. Aún en árboles destinados a bonsai, no he visto injertos muy bonitos que digamos.
El árbol tenía raíces muy finas, un buen signo para su transformación a bonsai, porque si tiene raíces muy gruesas es dificil después para ponerlo en una maceta de bonsai.
Lo importante era ver la línea que seguía el tronco, para ir determinando el estilo que le iba a dar. Mi idea era hacer un bonsai con estilo moyogui, con pocas ramas y un lindo ápice. Ya estaba mentalizado que iba a tener que sacar mucho follaje y algunas ramas. Una cosa que aprendí en la poca experiencia que tengo, es que los procumbens son muy sensibles a la poda y a la primera modelación, por ende no es recomendable sacar todas las ramas en una sola sesión. Lo sé porque se me murieron 3 o 4 procumbens por dejar pocas ramas :-)
También comencé a alambrar todas las ramas. Mi costumbre es que antes de podar, alambro todas las ramas que tenga el árbol, sin importar su posición o su largo, para después decidir qué hacer con cada una de ellas.
Un detalle del alambrado, y también se puede ver el feo injerto que tiene :-( Espero con el tiempo poder ir corrigiéndolo.
Luego puse un "tutor" siguiendo la línea del tronco hasta lo que sería el ápice, usualmente uso un alambre bien grueso (aproximadamente la mitad del diámetro del tronco) y utilizo cinta de papel para afirmarlo al tronco, también se pueden usar precintos plásticos pero se corre el riesgo de lastimar el tronco. Esto es porque cuando el tronco empiece a crecer, la cinta de papel se puede romper, pero el precinto plástico no, y esto haría que se incruste en el tronco y tenga el mismo efecto que un alambre dejado durante mucho tiempo en una rama.
De a poco también fuí limpiando las ramas, retirando agujas viejas o que están muy cerca del tronco.
Luego de retirar algunas ramas, y acortar y limpiar otras, le dí esta forma, bastante sinuosa, que recuerda al estilo moyogui. Algo que aprendí alambrando árboles jóvenes, es que el ápice puede ser cualquier rama... en este caso el ápice terminó siendo una rama lateral, y la "copa" del plantín terminó siendo la rama superior derecha.
Lo transplanté dejando un terrón de tierra de aproximadamente el tamaño del puño de una mano, y corté un poco las raíces. Como dije antes, esta variedad se resiente mucho de todo trabajo intenso, y especialmente la poda de raíces así que es recomendable dejarle bastantes raíces para que se recupere rápido, sobre todo en esta época del año. La cinta se debe a que como el árbol no tiene nebari, y la tierra estaba tan suelta, los alambres de anclaje no lo dejaron demasiado firme. Con este método se puede atar el árbol a la maceta hasta que se vaya asentando. Con los sucesivos riegos la cinta de papel se humedece y se seca constantemente con lo que tiende a romperse, es recomendable reemplazarla y usar este método hasta el próximo transplante, donde se puede repetir o dejar de hacerlo teniendo en cuenta el desarrollo radicular.
La mezcla del sustrato es: una base de lava volcánica gruesa, luego una capa de carbón de coihue (lo recomiendo ampliamente, lo estoy usando para experimentar pero hasta ahora funcionó muy bien!!! gracias al consejo del Sensei Sugi), luego un 80% de Keiseki (lava volcánica argentina) y un 20% de minileca + perlita. La maceta no es la definitiva, pero tiene la profundidad y el tamaño ideal para que las raíces se vayan desarrollando. Igualmente el color que tiene me agrada, así que nada es definitivo!!!!
Aquí una vista superior del árbol, quedó bastante distribuido (es decir, con la forma espiralada que se supone hay que darle a las ramas). Mucho más no podía hacer por ahora ya que las ramas son cortas y no quiero forzar mucho al árbol. Lo dejaré descansar un año para ver su evolución y espero seguir dándole forma... para que el día de mañana sea de mi hijo/a!!
Bueno, espero que les haya gustado. Si tienen trabajos similares que me den ideas para el futuro de este árbol, haganmelo llegar!!! Saludos a todos!

